
Vamos por parte, cuando se inicio el trantortuga yo fui un fiel santiaguino que pensó que la cosa funcionaria como los dioses…
Llego aquel 10 de febrero, yo en mis vacaciones en las Bahamas veía en mí súper notebook con televisión digital FTA como el sistema colapsaba, que no estaba funcionando, que la gente parecía hormiga de un lado hacia otro era desesperante…
Luego al volver a la capital, cache que habían micros con viajes gratis para poder suplir las deficiencias.
Lo primero que me irrito que dejaran una sola micro que llegue a mi casa, pa’ mas recacha pasaba con cue’a cada ½ hora…
Después la cosa se puso fea cuando fui al metro, demasiado lleno, debía decirle a la persona del lado para que me cambiara la hoja del cuaderno (pa’ poder estudiar)…
Lo único bueno, es que pago escolar, no infrinjo la ley, el pase es mío y me lo dieron por estudiar en el Pelayo bobadilla…
Después de meses de ambientación al sistema el ministro sale con la empana’ que se acabarían los trasbordos y se les pagara a los energúmenos por pasajero transportado…
Eso quiere decir, que andaran corriendo por los pasajeros, que a los estudiantes nos comenzaran a pintar el mono, y todas las mañas de las micros amarillas…
Después de tanto gasto, ¿estas es la solución?